martes, 7 de abril de 2020

La ruta maldita.

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Es estupendo poder recordar las cosas, aunque sea con el filtro del tiempo, que como sabes, todo lo modifica.
Ayer pensaba en mi padre, que en paz descanse, y todas aquella historias que nos contaba. Tengo que reconocer que no le hacía mucho caso. No sabría decirte por qué.
Hablando con mi marido sobre los alienígenas, pensé en la historia del tío José.

Era un mes de diciembre frío, el aire cortante de la Sierra de Cazorla mordía la cara del caminante. Todavía no había amanecido. Un hombre alto, envuelto en una manta muy gastada, tiraba de la mula. Sobre la montura iba atado un cerdo gordo, que no paraba de chillar.

Cuando llegaron a la altura de la única encina que había en el camino, el cerdo se cayó de la mula. El mulero, que se llamaba José, lo volvió a subir, con mucho esfuerzo, el animal era grande y no dejaba de moverse.
A lo lejos vió una luz roja, no era un candil, ni una linterna. Se  sobresaltó, pensando que podían ser bandoleros. El cerdo era lo único que tenía para pasar el invierno. Su familia no podía quedarse sin comida, así que se propuso no dejarse vencer, costara lo que costara.
La luz les seguía y al cabo de unos minutos, el cerdo volvía a estar en el suelo.
Con un ojo vigilaba el resplandor y con el otro, atravesaba al porcino. Estaba seguro que lo había atado, se fijó que las cinchas estaban sujetas, con el nudo. Era como si el puerco se hubiese resbalado de la grupa.
Por segunda vez, lo subió y lo ató más fuerte.
El punto rojo le marcaba el lado del camino.
El tío José sudaba por todos los poros mientras rezaba.
Volvió a suceder por tercera vez. La angustia, el gruñido y el nerviosismo de la acémila fueron demasiado para él. Lanzó maldiciones al cielo, al cabo de unos minutos llegaron a un olivo seco. Desde ese lugar todo fue bien, llegó a su destino sin novedad.
Mi padre decía que en el pueblo se repetía ese hecho, los habitantes consideraban que era el espíritu  de un asesino que fue ajusticiado en ese camino. Otros decían que las ánimas benditas deseaban que se quedara con ellas.
Y nosotros pensamos que eran unos "alienígenas" que no querían el sacrificio de los animales.
Para  gusto los colores, ¿tù que piensas?


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