miércoles, 9 de septiembre de 2020

Os echo de menos.

 

Hace mucho tiempo que no escribo. La verdad es que no me apetecía , ni siquiera para recomendaros un audiolibro

He escuchado muchos, para evadirme. No soporto ver, sentir, respirar el deterioro de mi madre. La medicina provoca esperanzas, pero no consigue que se vuelva real.

Cuando empecé este blog, fue una forma de aceptar lo que iba pasando en la mente de mamá. Ha servido de poco,  no puedo asumirlo y mucho menos aceptarlo.

La naturaleza, Dios, las energías, los alienígenas o el ente poderoso que determina el destino de los hombres, son totalmente injustos.

¿Por qué una mujer fuerte, dulce, madre ante todo, debe sufrir esta humillación? ¿Por qué su mente y su cuerpo están sometidos al cuidado, al aseo , al estímulo de otros seres humanos?

Alguien puede pensar que tiene suerte de que su familia esté a su lado, aunque ¿qué tiene de positivo no ser quién eras?




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dejar tu comentario.