Había una vez un Planeta que soñaba con no tener fronteras. Los gobiernos respetaban a sus ciudadanos, permitiendo que cada cual y cada quién buscara su futuro en el lugar que más les gustara.Las razones eran importantes pero no necesarias. El médico se marchaba al país donde podía aprender o ganar más. El ingeniero donde se sintiera más valorado. El jornalero marchaba hacía donde pudiera ofrecer mejor alimentación, educación y prosperidad a los suyos.
Alguien pensó que si se invertía en todos los países por igual, se cubrían las precariedades , con inversiones económicas, sanitarias y formativas, cada persona sería feliz allí donde nació.
Al abrir los ojos vi que ese mundo no existía, la gente tenía que franquear fronteras, se establecían conflictos, incluso batallas, porque los que más tienen quieren amasar más y los que carecen buscan la manera de sobrevivir.
Tenemos políticos muy ilustrados, ¿por qué no investigan la mejor manera para que todos vivan en armonía donde les apetezca?

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