viernes, 28 de mayo de 2021

Nuestro huerto casero.

 ¡Han salido unos tomatitos! 


En el mes de febrero empezamos con los semilleros. Hemos trasplantado las matas a macetas. Seguimos el proceso con la misma ilusión que mis alumnos. En el "cole" lo llamábamos el laboratorio de producción de Oxígeno.  Cada alumno y alumna se ocupaba de la siembra, trasplante, y cuidado de una planta. Había algunos que no tenían paciencia. Cuando aparecían las dos primeras hojitas,  era una fiesta.

Eso nos pasa a nosotros, a mi esposo y a mí. Tenemos un balcón como "huerto" en el que hemos plantado: tomates cherry, chili, perejil y hierbabuena. Usamos el perejil  del balcón para aliñar los boquerones en vinagre, la hierbabuena para el caldo del cocido. Ahora, cuando maduren los tomatitos, están reservados para unas exquisitas ensaladas.

En casa tenemos dos balcones, tan "grandes" como las garitas de los soldados pero nos dan la satisfacción de cultivar en uno el "huerto" y en el otro el "jardín": un rosal, un lilo y dos geranios iluminan y hacen más llevadera la visión de la ciudad. 


Me produce nostalgia recordar este barrio, cuando las vecinas competían por tener los balcones floridos. La generación de mi madre ha  envejeciendo,  con ello los balcones han dejado de florecer. 







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