martes, 31 de marzo de 2020

En la ventana

                   Este verano estuvimos en Galicia, una zona que no conocíamos.
El océano, el monte, la historia , la feria del pulpo, todo en armonía, en una sosegada paz, plena de luz y nieblas.
Hoy, al revisar las fotos, me he quedado parada ante la de una ventana por la que entraba la claridad. Dentro había oscuridad, negrura, susurro de los turistas. Un perro famélico nos seguía por el monasterio pero al llegar a esta sala, algo le impulso a salir, ni siquiera el olor de nuestros bocadillos pudo con sus miedos.
El instinto del animal le hizo escapar del lugar, mientras el halo de luz se colaba señalando las losas de los monjes, que dormían bajo el gratuito un sueño eterno.
En el instante que los turistas salieron de la sala, en el rayo de sol parecía flotar la mirada de una persona con mucha ira, el vello se me erizaba, pero no me podía mover, era como si algo me hubiese petrificado. Mi marido, que siempre se quedaba el último, para sacar la "foto", me tiró de la manga para que siguiéramos al grupo.
Enlace a un vídeo del Monasterio de Osaria

Sinceramente aún no sé lo que ví, pero sí lo que sentí: el odio incorruptible de un alma desamparada.

Durante la visita, el guía dijo que durante la guerra civil española, aquel hermoso lugar había sido utilizado como cárcel primero y hospicio, después.
Te dejo la foto, por si acaso a través de ella, tú también lo ves, porque yo sigo notándolo, cada vez que abro el archivo. 



sábado, 28 de marzo de 2020

Recomendación de lectura


Ya sabéis que por mi problema ocular no puedo leer, pero lo hago a través de Storytel. Mi hermana dice que hay más audiolibros, no lo dudo pero esta empresa me da todo lo que busco, de momento no voy indagar.

El primer libro que os propuse fue él de Almudena Grandes "La madre de Frankenstein". 
Si os gustan las novelas enmarcadas en la postguerra española, os recomiendo "Las fuentes del silencio", de Ruta Sepetis es otra visión. A mi me ha gustado y me ha ayudado a complementar mi visión de esta época. 
Por otro lado, me ha recordado  cuando era pequeña, mis padres me decían que había cosas que no se podían preguntar, ni siquiera mencionar.Cuando surgía el tema de  mis abuelos paternos, no había respuesta o se cambiaba de argumento. Con el tiempo descubrí que era nieta de un rojo al que habían fusilado al finalizar la guerra.
Mi abuelo está en el municipio de Villacarrilllo , en Jaén, donde su nombre aparece en una lápida, en la que se menciona a todos los fusilados de  zona.
Me gustaría investigar sobre mis abuelos paternos, pero no tengo los medios ni sé hacerlo.
Espero que este libro os ayude a llenar parte de este tiempo en casa,

jueves, 26 de marzo de 2020

Resistir


 Ayer colgué en Facebook una foto de mi balcón-jardín. Supongo que algunos os habréis reído, porque tan poca cosa me infunda esperanza y la seguridad que como  la primavera, la vida se abrirá paso.

Al escuchar la radio, sientes un nudo en la garganta, imagino que es como cuando se daban los partes de guerra. Cuesta mucho refrenar las emociones, sobre todo cuando los medios se recrean morbosamente, en el número de personas, en los ancianos que se pierden en residencias, que parecen tenebrosas. Entiendo que una de las realidades, que no nos dicen, es que hay protocolos, que muchos de estos lugares deben cumplir. Me resisto  a creer que son acciones deliberadas, deseo pensar que son causas ajenas de estas empresas y de los cuidadores.
Trato de ver la parte más positiva, como los de una residencia en la que todos los trabajadores se quedan a sobrellevar el encierro con los ancianos, evitando las rotaciones.
Me quedo con la generosidad de las personas.
No me puedo quejar, mi madre está bien atendida en su propia casa. Mi hijo trabaja en beneficio de la Comunidad. El hombre de mi vida está junto a mi, compartiendo nuestros ratos de humor, nuestros lamentos, nuestro estrés.  Además tengo mi balcón-jardín. Me gusta ver crecer las plantas, aunque sé que no tienen mucho espacio para desarrollarse.
Al ponerme en la piel de las personas que han fallecido, solas en la cama de un hospital, sin ningun ser querido que le acaricie  en su último adiós,  y de los que no pueden dar cumplida sepultura a los suyos, me entristece y me da apuro encontrar una veta de energía, de alegría, entre los tabiques de mi casa.
A tí que te sientes ahogado, no te rindas, busca una brizna de hierba, una sonrisa, un libro, una canción, o simplemente, rebusca en los cajones, seguro que tienen algo que te permita Resistir.

lunes, 23 de marzo de 2020

Unas buenas noticias

Hoy le ha tocado a mi hijo trabajar en la Sierra, es empleado de una empresa de necesidad pública, 
Al comentar su día , dijo algo que me causó una emoción especial: Qué nítido se ve Madrid, no hay ni una gota de contaminación.
El lilo de mi balcçon.
A todos los que nos interesar la salud , nos preocupa  cómo perjudica  la contaminación a la población de la ciudad. 
He mirado en el servicio del Ayuntamiento sobre la Calidad del Aire  y  resulta  que esta, en el mes de febrero, ha oscilado entre regular y muy malo, mientras en lo que va del mes de marzo, aparece entre bueno y muy bueno. 
Sé que es un pobre consuelo, pero pienso que debemos buscar informaciones positivas que nos ayuden a llevar un poco mejor toda esta desolación, todos conocemos los datos, todos sufrimos la tristeza y el dolor. Creo que tenemos que tener el ánimo fuerte y por eso todos debemos investigar alguna noticia positiva, como la mejora del aire de Madrid  o que ha llegado la primavera. El  lilo de mi balconcito está echando sus primero brotes, salen los tallos de los bulbos que plantamos.
Estas pequeñas noticias, han puesto una sonrisa en mis labios. Quiero compartirlas con todos los compañeros que llevamos esta lucha contra el "bicho", desde casa, apoyando a todos los servicios de la Comunidad que cuidan de nosotros. Ellos se merecen un gran aplauso, y los que llevamos con paciencia este encierro, también. 

viernes, 20 de marzo de 2020

Aprendiendo a hacer pan.

 Hasta que no me detectaron la diabetes no comía pan por temor a engordar. Cuando me enseñaron que el pan es un alimento más , rico en hidratos de carbono lentos, que sabiendo utilizarlo es muy eficaz para mantener  un equilibrio de la glucemia, lo volví a incluir en mi dieta.
En estos momentos en los que la pandemia me tiene recluida en casa, y con miedo a salir, he decidido a aprender a hacer pan. bajo las indicaciones de mi marido, ya que, como sabéis no puedo leer.
Os dejo la receta que empleamos, supongo que habrá infinidad, pero para las que somos negadas en la cocina, esta es muy fácil:

Ingredientes:

- 500g de harina de fuerza.
- 10 g de levadura fresca o 20 g de levadura seca.
- 2 cucharadas soperas de aceite de girasol.
- 1 cucharaditas (tamaño café) o un poco más si te gusta sabroso.
- 300 cl de agua templada.

Realización:

  1.  En un bol echas la harina con la sal-
  2. En un vaso de medir pones el agua templada y disuelves en ella, la levadura y el aceite
  3. Se hace un hueco en medio de la harina y se vierte la disolución anterior .
  4. Se mezcla con una cuchara de palo hasta tener una pasta grumosa.
  5. Viertes la masa sobre una superficie enharinada  y se amasa hasta que te quede flexible y homogénea 15min.
  6. Se pone en un bol engrasado y se tapa con un papel flim .
  7. Lo dejas reposar alrededor de 3 horas. (doble su tamaño)
  8. Se vuelve amasar, aplastando la masa y doblarla para que coja aire. Se le da la forma de barra.
  9. Se deja reposar otro par de horas, sobre un paño enharinado.y tapado con otro paño limpio.
  10. Se mete al horno , con un poco de harina por encima y haciendo unas rajas en la superficie, durante 15 minutos a 240 grados arriba y abajo y luego otros 15 minutos a 210 grados solo arriba
  11. Se espera alrededor de media hora antes de comerlo.
  12. Tiene que sonar a hueco al golpear el pan.

                                      ¡Buen provecho!




martes, 17 de marzo de 2020

Madrid, todos en casa.

Miles de vídeos, de recomendaciones, de noticias falsas, de humor . incluso de bromas de mal gusto sobre la proclamación del poder de la naturaleza, En realidad cada uno se lo toma como puede, unos demostrando generosidad, otros como superhéroes otros estafando a personas indefensas.
Como decía alguien en la radio, esta situación está sacando lo mejor y lo peor de las personas. Comentaba con mi marido que las familias con niños pequeños estarán desesperadas, es una situación muy angustiosa cuando el peque no se duerme , no para de llorar y lo único que le tranquiliza es un paseo en coche. 

Nosotros no somos chiquitines pero hemos necesitado hacer cosas en casa, planificarnos actividades que hacemos juntos y respetarnos nuestros momentos individuales. de momento, vamos bien, pero sólo estamos en el principio.

Reconozco que echo de menos mis paseos, lo que está suponiendo que precise más unidades de insulina, porque parte de mi tratamiento como diabética era caminar o correr y dentro de casa no es viable, por lo que las hiperglucemias van ganando la batalla, espero que no la guerra.
Así que deseo que la labor de los sanitarios  y la indulgencia  de la Naturaleza, nos permitan escapar  de esta situación antes de que nos transformemos en unos "dulces cadáveres".

miércoles, 11 de marzo de 2020

La ilusión de escuchar /leer

Una de las peores cosas que me han pasado es perder la facultad de leer, apenas si me defiendo en frases cortas, ya que al perder el 80% e mi visión me resulta muy difícil y cansado leer un texto entero.
Un día ví en la tv una publicidad de unos audio-libros , storiytel , que se ha convertido en mi compañera en los momentos que me apetece abstraerme  de mi realidad, que ahora no oso voy a contar, pero por lo que habéis podido deducir, no resulta   envidiable.
En la plataforma he podido escuchar/leer el último libro de Almudena Grandes. Me ha fascinado, porque ha dado vida a una etapa de la historia española, que solo imaginábamos la gente de mi generación, porque en casa se veía como algo de lo que era mejor no hablar, y en el colegio , era una etapa gloriosa.
Además los actores que lo  narran son geniales, provocando en la imaginación,, la capacidad de verlo a través de sus voces.
No os voy a contar nada de la novela, si queréis un resumen en la web de la Casa del Libro podéis encontrarlo, pero os recomiendo que os acomodéis y lo leáis y si os apetece escucharlo, es una pasada. Desde aquí, GRACIAS a Almudena Grandes  y a Storytel, que me permite ilusionarme de nuevo con la lectura.

lunes, 9 de marzo de 2020

Vuelvo de nuevo

No sabría decir porque he callado tanto tiempo en escribir. Me gusta hacerlo pero parece como si mi mente se hubiese quedado en blanco. Tengo tantas emociones encontradas que no sé si  me queda alguna idea.
Hoy estoy probando unas gafas, creo que puedo  esforzarme en recuperar mis reflexiones.